Proyecto: Sebastián Alonso
Sábado 24 de mayo, de 13 a 18 hs.
Comienzo de la cocina: 13 hs.
Almuerzo 15 hs.: “Olla popular”, por Eduardo “Coto”
Videos: Sebastián Alonso
AMORIR, lugar de prácticas artísticas, estéticas y políticas…
www.alonso-craciun.com
“La posibilidad de un arte relacional –un arte que tomaría como horizonte teórico la esfera de las interacciones humanas y su contexto social, más que la afirmación de un espacio simbólico autónomo y privado- da cuenta de un cambio radical de los objetos estéticos, culturales y políticos puestos en juego por el arte moderno”.
Nicolas Bourriaud
La Cooperativa “24 de mayo, Villa Teresa” ocupó un terreno público durante doce años. Más de cuarenta familias circularon por las precarias viviendas de madera, chapa, cartón, bloques, etc., que ellos mismos realizaron, ubicadas próximo a la calle Mª Orticochea a unos 700 metros de Avenida Garzón. En un bajo irregular, muy húmedo, inundable, verdes frondosos, las viviendas y sus habitantes (según dicen) fueron soportando las condiciones geográficas, climáticas y físicas.
En determinado momento los cooperativistas lograron hacerse de un terreno cercano a ese bajo (a unos 150 metros hacia Garzón) y allí fue cuando comenzaron a construir sus nuevas viviendas, esta vez a través de un proyecto del Ministerio de Vivienda, en una superficie horizontal, seca, arquitectura blanca, y lo más interesante, ubicadas en un alto con una vista que “monitorea” el territorio, pudiéndose observar hasta no hace mucho tiempo sus antiguas moradas.
A estas dos tierras las separa un predio vacío, un suelo de balastro y barro, un tanto irregular, un terreno que se improvisa eventualmente para cancha de fútbol.
El IENBA viene realizando con la cooperativa una serie de intervenciones murales. A partir de allí se han constituido procesos relacionales entre personas que desde diferentes lugares colaboran desde el campo artístico junto con los cooperativistas a mejorar un habitar concreto. Entiendo a este “universo relacional” (hacer colectivo), como un proceso con posibilidades prospectivas de trabajo y relación y mejor comprensión de fenómenos que muchas veces intelectualizamos equivocadamente sin siquiera comprender de que se trata.
Conocí a este grupo de personas en los últimos meses del 2007 cuando aún habitaban el bajo. Allí me acerqué, conversé y observé ese momento final de transición hacia las nuevas viviendas, la recolección de objetos, las mudanzas, el desarmado de las precarias viviendas…
En AMORIR, proponemos para esta oportunidad celebrar ese fragmento de historia a través de un encuentro intensivo, sostenido en 5 horas, con los relatos de los protagonistas, con imágenes, y a través de un almuerzo propuesto por los propios cooperativistas: “olla popular en la calle”.
Sebastián Alonso |