“Si uno se deja atrapar, es como estar dentro de un pulmón inconmensurable”.
Catherine Millet, en “La vida sexual de Catherine M”
En unas pocas semanas de trabajo construimos junto a Cecilia un conjunto de actividades de muy difícil aprehensión para un evento de las características que AMORIR puede proponer. Incluso, sería necesario un espacio mucho mas importante de texto para traducir un proceso de dialogo saturado de información y acontecimientos.
A nuestro parecer y entender este complejo proceso devino, desde innumerables posibles entradas y pensamientos que fueron conversados y hasta discutidos, en una sola propuesta: ¡Cecilia Vignolo!
De esta manera, el colectivo se propuso trabajar de forma directa sobre Cecilia, sobre las modalidades de autoconstrucción de la artista, sobre la seducción y sus canales ruidosos de exposición...
Generamos un dispositivo “caja”, contenedor liviano dentro del contenedor negro AMORIR. Un dispositivo para encontrar y desencontrarse, con AMORIR y con la artista. Un dispositivo para ver, para fisgonear algo que se presume deseable, para escucharla, para encontrar algo del demencial proceso de esas pocas semanas de trabajo, la dificultad de una relación entre Cecilia y AMORIR.
Video: “Cecilia Vignolo imágenes”, alonso+craciun.
Almuerzo: 14.30 hs. Polenta.
www.alonso-craciun.com
alonso+craciun
Punto de apoyo: en la superficie de los aviones hay en ciertos lugares carteles que dicen esto. Me imagino que de toda la estructura hay sólo algunas partes que son lo suficientemente fuertes como para recibir presión concentrada. Hay otros lugares que dicen específicamente, no pisar, como que por ahí no pasar, no es lo suficientemente fuerte como para sostener el peso de un hombre.
Llego a casa un domingo después de 20 horas de aeropuertos y aviones. Mi casa está sucia y tiene olor a humedad. Mi hija llega ansiosa por ver os regalos y darnos besos y abrazos. Tenemos un pacto de un regalo por día de ausencia, que puede ser una carta o la piedra de un río o una hoja de un árbol. Este viaje traje once regalos comprados el último día a las apuradas. Gasté más de lo que podía, destiné menos tiempo del que pensaba, quedé conforme y ella también. Mi gata tiene problemas afectivos, no se nos separa, todo el tiempo hay que tocarla. Y yo, que no puedo conmigo, ni con la limpieza, ni con las compras, la comida, ir al grupo, ordenar el material, seguir con los proyectos, escribir, reuniones en el ministerio, y todo sintiéndome cansada. Decido descansar.
Que si sigo cinchando no llego a ningún lado, que no adelanto, que debería, pero no. Mejor me quedo tranquila y disfruto un poco, de estar acostada, aunque las sábanas estén sucias, llenas de pelos, polvo, igual siguen siendo sábanas de algodón, y sigue siendo horizontal, mi colchón de cáscara de arroz, qué placer, ahora sí, debería estar feliz, no quiero pensar como mi madre, siempre viendo la mitad del vaso vacía, quiero disfrutar, disfrutá Lindura disfrutá, no soy la mujer maravilla, no, soy humana, tengo jet lag o como sea que se dice, tendría que buscar en Internet, seguro que algo hay, bueno, ya voy a tener ganas, fuerzas, entusiasmo, ahora sólo quiero descansar, sólo estar así, y disfrutar de que llegué bien, de que hoy todo está bien, mañana veré, qué caos, todo está bien, sólo un poco de desorden, mamá está en Punta, no viene por un buen tiempo, papá vino hoy, y a él no le importa, no se preocupa, yo tampoco me quiero preocupar por boludeces, pero tampoco hago las cosas importantes, debo escribir el taller, debo hacer el proyecto, escribir mi monólogo para AMORIR, o uso el de Molly Bloom, ese Joyce, bandido, tan vivo, ahora ya todo está dicho, en realidad, qué puedo decir que no haya sido dicho, nada, así que mejor lo cito a él. Será pereza? Seguro que también, pero que voy a hacer.
Un punto de apoyo, el teclado, o el colchón de arroz, o la charla con mi padre, o la cena con mi hija, si no me hubiese escapado a la comp. Hubiese sido mejor. Vengo de darle un beso de culpa porque me pidió que cierre l ventana de su cuarto que da al escritorio y la cerré, y al cerrar la cortina tiré el palote de la cortina, y dije que ahora dejaba si y me vine a escribir, y bueno, al ratito la culpa, y el beso, y ella está bien y yo también. Mañana arreglo el palote. Mañana lavo los platos, mañana lavo la ropa. Ayer deshice la valija, separé lo limpio de lo sucio, barrí y lavé el piso, repasé el baño, y ayer y hoy, cocinar, hoy grupo, padre, y ver a mi niña andando en vici por el parque, por segundo día sin rueditas de apoyo, y fue un placer. Mañana limpio. Hoy cociné un arroz integral con berro saltado y zanahoria, con sésamo y salsa de soja, y el último toque de oliva. El último toque de oliva y de soja.
Dios proveerá.
Cecilia Vignolo.
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